lunes, 17 de noviembre de 2014
martes, 28 de octubre de 2014
El error - 84
Todavía sigo buscando tu silueta en cualquier esquina, un indicio de que estás ahí, de que no has desaparecido definitivamente de mi vida.
Pero no.
No te encuentro.
Ni en las frías mañanas sin tu sonrisa, que calentaba hasta el más frío glaciar, ni en esos andenes solitarios, ansiosos por contar historias, ni en los portales que han visto más besos que cualquier juzgado o iglesia.
Creo que ya he asumido que lo que fuera que tuvimos, empezó y acabó esa noche, al igual que el deseo y la necesidad de estar en los brazos del otro.
Supongo que fue una de esas historias que cuentan los poetas, fugaces como cometas e intensas como un polvo en un lugar insospechado.
No sé.
Es raro que no estés pululando por mi vida, jugando conmigo, salvándome de tantas cosas -incluso de mí misma-.
martes, 15 de julio de 2014
Me he dado cuenta de que soy monotemática. Siempre escribo sobre el amor y bla bla bla. Pero ya me he cansado. Las cosas bonitas no existen, todos lo sabemos, excepto yo, hasta hace unas semanas.
La semana pasada estuve yendo a un curso de orientación, cosa que veía conveniente, ya que me había centrado tanto en ser médico que no tenía ninguna alternativa. Y por fin he encontrado mi vocación, he descubierto lo que no me gusta y he conseguido que el abanico de posibilidades sea un poco más amplio.
ODIO cualquier carrera relacionada de manera muy estrecha con la investigación. Me resulta extremadamente aburrido e inútil. No es por criticar, simplemente, no veo la directa repercusión en nadie, y no me sentiría realizada ni útil. Repito que es mi punto de vista particular.
Cambiando un poco de tema, mi vida últimamente es tremendamente ordinaria. No queda apenas gente en Madrid y yo tampoco tengo qué hacer, así que entro en un bucle incesante de películas y series del que nunca salgo. Además, hace un calor horrible e insoportable. Consecuencia: no se puede salir de casa hasta las 8 para no sudar demasiado. Y yo odio la inactividad. A pesar de que mis padres me sugieran ir a hacer ejercicio con ellos, no me gusta, me siento realmente incómoda. Será porque o estoy a gusto en mi propia piel, no lo sé.
Bueno, suficiente por hoy. Voy a intentar dormir. Buenas noches (es un grito silencioso, ya que nadie me lee).
miércoles, 18 de junio de 2014
La distancia entre ellos se medía en miedos.
martes, 28 de enero de 2014
Durante estas tres últimas semanas, el único pensamiento que ronda en mi cabeza es "¿por qué a mí?". Quiero decir, no entiendo por qué veo que a todos les va bien, pero yo no hago otra cosa que descender y descender, en vez de mejorar. De verdad que me esfuerzo por poner de mi parte, pero es que ya no me quedan fuerzas ni ganas de seguir con este proceso absurdo.
Lloro por todo, cada dos por tres, y me da la impresión de que nadie tiene el suficiente tiempo como para pensar en mí. Puede sonar algo egocéntrico lo sé, pero ahora eso no es el problema. Realmente siento que estoy en un habitación llena de gente, gritando y que nadie es capas de escucharme.Por ello, me desespero, y a la mínima, salto como un resorte.
Por hoy, nada más que añadir. """"""""Buenas noches""""""""
miércoles, 8 de enero de 2014
¿Por qué a mí?
pero no es así.
Hoy me he chocado contra el muro. Me he dado cuenta de que nada ha cambiado, ni cambiará, a no ser que también lo haga mi actitud. Pero, sinceramente, ahora no tengo ganas ni de respirar. Tener a mi mejor amigo tan lejos, aunque parezca que está aquí al lado, como hace dos semanas, es realmente difícil.
y además, si a eso se le suman mis paranoias mentales, estamos jodidos. Bueno, estoy jodida.